El lado oscuro del “liderazgo” y su impacto en la cultura y valores corporativos
Cuando líderes narcisistas priorizan el poder sobre la integridad, las organizaciones sufren. Rasgos como arrogancia, impulsividad y necesidad de autoafirmación dañan la colaboración y los valores. Ejemplos como Mitch en The Morning Show o Trump durante la pandemia reflejan cómo estos comportamientos destruyen la cultura organizativa. La cultura se basa en tres pilares: ambiciones, competencias e integridad. Sin equilibrio, los líderes se convierten en agentes de crisis. Afrontar este liderazgo es difícil, pero necesario para construir entornos colaborativos y sostenibles basados en confianza y valores sólidos.

